jueves, 24 de noviembre de 2011

27 bonito numero, alomejor un número cualquiera para el resto de la gente, otro como muchos de los que hay a lo largo de un año. Y es que para mi hasta hace poco también era un numero como otro cualquiera. Hasta que llego ese 27, un día en el que no tenía ni idea de los que iba a pasar. No tenía idea de que me dirías aquellas dos palabras que me marcarían. Y al decírmelas justo en ese momento el mundo se paralizo, se me cayó encima. Y ese día fue el principio de esta dulce tortura.