miércoles, 27 de junio de 2012


      Y entonces llega ese momento en el que la mas sencilla palabra me hace daño,
      la canción mas normal me hace recordar el pasado y es cuando me doy cuenta de que estoy sola,
      que no tengo a quien llamar para decirle:
 "te quiero y te necesito aquí ahora".

miércoles, 13 de junio de 2012

Muchas veces no queremos aceptar la realidad y aguantamos cosas que nos hacen daño,
 pero preferimos aferrarnos a la posibilidad de que todo cambie
 aún sabiendo que es imposible,
que nada va a cambiar
y que estamos aguantando cosas
 que terminan haciéndonos más daño que la propia realidad.
Miramos hacia otro lado e intentamos no pensar
que esto no es lo que queríamos,

que quien que no muestra interés en ti es porque no te quiere y que en el fondo no somos felices.
Quizás es porque le tienes miedo al dolor o miedo a la soledad,
pero no te das cuenta
de que en realidad te sientes aún más solo así,
 o alomejor es miedo a hacernos daño o a estar solos…

Y nos hacemos aún más daño aguantando y dejando pasar trenes que podrían ser
 lo que buscábamos
pero que nunca cogeremos por culpa de ese miedo estúpido a equivocarnos.
¿Y es que resulta curioso no?
Es curioso que nos sintamos solos justo cuando tenemos a esa persona a nuestro lado,
 que seamos nosotros mismos quien nos causemos esas heridas,
y que todo sea por miedo al dolor...


martes, 5 de junio de 2012

El. Ella. Ellos.
El. Roquero hasta la muerte, amante de todas y cada una de las canciones de ese grupo
del cual ella nunca consiguió acordarse el nombre.
El, que todas las noches la engañaba a ella, con su mejor amiga,
acariciándole las cuerdas cada noche, afinándola y desahogándose.
Ella. Siempre tan pequeña, tan insegura, siempre tratando de no reconocer sus debilidades,
guardándose todo lo que siente con tal de verle feliz a él,
sacando fuerzas para tener una sonrisa en la cara para que automáticamente se dibuje otra en la suya.

Ellos
el conjunto desperfecto, dos imanes de polos opuestos.
Ellos que pasan horas planeando su vida juntos,
que comparten todo, que con solo una mirada se entienden,
que no hacen falta palabras para decirse cuanto se aman.
Ahora todo eso no les acompaña, todo se ha esfumado, como el humo de un cigarro.
Todo a pasado tan deprisa, ha durado todo un suspiro, no a habido tiempo de nada.
Les ha sobrado “tequieros” y besos…
¿Donde guardaran sus planes, la casita en la playa y las mañanas de café con galletas?
¿Donde quedará todo lo soñado?
Es todo tan triste, las canciones ya no hablan de ellos, nadie les recuerda,
es otra historia que queda enterrada en el fondo del mar…