miércoles, 29 de mayo de 2013


Saber que no tienes a quien acudir en ningún momento,
que no tienes a quien poder contarle tus victorias conseguidas con tanto esfuerzo,
con tanto empeño, duele.

Sentir esa sensación de vacío día tras día, a cada movimiento hecho, a cada paso dado.
Sentir nostalgia por el tiempo pasado, un tiempo que no regresara,
una felicidad que se ha esfumado para siempre hasta no llegar a recordar cómo era, cuáles eran sus síntomas.
No recordar los ratos de risas que acaban en lagrimas, las interminables charlas por teléfono
o el simple hecho de saber que tienes alguien a tu lado, alguien que te apoyara y te escuchara,
que te ayudara y te comprenderá, que calmara tus llantos cuando haga falta, duele.
Saber que las únicas personas que son capaces de hacerte volver a sentir esa felicidad,
volver a hacerte sonreír de esa manera están a miles de kilómetros de ti, duele,
más que la traición de alguien querido, más que el rechazo de quien más deseamos.
Sentir que el mundo se derrumba bajo tus pies y no saber cómo hacer que pare,
esa lucha día a día por mantener el brillo en los ojos,
esa pizca de felicidad que hace falta para levantarnos cada día e ir a por todas,
esperar que todo se solucione poco a poco,
mantener esa pequeña luz en tu interior de esperanza. 

martes, 7 de mayo de 2013


No eres la persona que pensé, que creí, que pedí...
Mientes, me haces daño y luego te arrepientes...

https://www.youtube.com/watch?v=xftFxCYQTdk