miércoles, 21 de diciembre de 2011


Y ahí está de nuevo esa sensación. Hacía tiempo que no la sentías, pero hoy si, hoy ha vuelto por si acaso te habías olvidado de ella… Vino justo para quitarte la sonrisa, esa felicidad que sentías hace apenas unas horas. La cagaste al mirarte al espejo, al ver reflejado en el al monstruo asqueroso en el que te has convertido. Y justo en ese momento a tu castillo de felicidad, de bienestar, le tiraron una bomba, que destruyo hasta los cimientos… Volviste a sentir asco sobre tu persona, y lo volviste a hacer…
Juraste hacer cualquier cosa con tal de sentir esa sensación de bienestar contigo misma. Y es en ese momento en el  que se te cruzan por la cabeza diferentes historias, y no dudas en dirigirte a ese sitio, el que crees que te llevara a la perfección. Y dejas que todas las sustancias de tu cuerpo se pierdan, que se vallan a las alcantarillas...
Quieres hablar con alguien, alguien que te mire, y te diga que eres perfecta (al menos para
ÉL), que no necesitas perder más peso. Y quieres que esa persona sea ÉL, buscas por las redes sociales, no está… Le llamas, no contesta… Te derrumbas, piensas que no le gustaras estando así, y tus putas inseguridades van aumentando, tu autoestima se va desvaneciendo cada vez más rápido…
Tan solo necesitas unas palabras de
ÉL
para que todo vuelva a ser perfecto, para que volváis a hablar de ir al cine, de todos los sitios que te llevara con su coche nuevo… de todo lo que planeáis hacer juntos, de todas las noches de pasión que os queda por vivir…

Nose como, pero en cada parte, cada lugar, y cada sentimiento que pasa por mi vida, estas tu…