Quiero comerte a besos bajo la lluvia, quiero tu sabor en mis
labios, tu olor en mi cama y tus pupilas sobre las mías.
Noches de luna llena regalándonos amor como si no hubiera mañana, y despertar
fundidos en un abrazo. Quiero ser sangre joven a tu lado, morder la manzana
otra vez. Si el placer es pecado vayamos al
infierno, somos jóvenes, no tenemos que ser perfectos, podemos ser un desastre.
Estamos diseñados para morir bailando hasta el amanecer. Somos tardes de
verano, donde todo empieza y nada acaba, de amores fugaces que huyen y millones
de canciones enfrascadas nos lo recordarán por siempre. No tenemos por qué
entender la vida, sólo tenemos que vivirla siendo felices.