viernes, 21 de febrero de 2014



Ella ansiaba pasar cada día, hora, minuto y segundo junto a él.
Ella deseaba que fuera él quien le rompiera las medias al llegar de fiesta, despertarse  abrazada de él, no acordarse de nada, pero saber que había sido una gran noche a su lado.
Él, él deseaba libertad.
Libertad por las noches, libertad de actuar sin consecuencias, no dar ni una sola explicación.
 Ella sin embargo ansiaba explicaciones, anécdotas, demasiadas noches, demasiado tiempo, demasiado juntos.
Ellos no encajaban, pero se entendían.
Ellos eran totalmente opuestos, pero se querían.