Muchas
veces no queremos aceptar la realidad y aguantamos cosas que nos hacen daño, pero
preferimos aferrarnos a la posibilidad de que todo cambie aún sabiendo que es imposible, que nada va a cambiar y que estamos aguantando
cosas que terminan haciéndonos más daño que la propia realidad.
Miramos hacia otro lado e intentamos no pensar que esto no es lo que queríamos,
que quien que no muestra
interés en ti es porque no te quiere y que en el fondo no somos felices.
Quizás es porque le tienes miedo al dolor o miedo a la soledad, pero no te das
cuenta de
que en realidad te sientes aún más solo así, o alomejor
es miedo a hacernos daño o a estar solos…
Y nos hacemos aún
más daño aguantando y dejando pasar trenes que podrían ser lo que
buscábamos pero que nunca cogeremos por culpa de ese miedo estúpido a equivocarnos.
¿Y es que resulta curioso no?
Es curioso que nos sintamos solos justo cuando tenemos a esa persona a nuestro
lado, que seamos nosotros mismos quien nos causemos esas heridas, y que todo
sea por miedo al dolor...
|