miércoles, 15 de agosto de 2012

Si pudiéramos vivir con una sonrisa siempre seria increíble, 
las esperanzas siempre nos llevan a construir sueños que aparentemente son inalcanzables,
sin embargo esconden una misteriosa enseñanza que a la larga nos ayudará a crecer como seres humanos.
El soñar, nunca será malo, será la prueba firme que aun estamos vivos,
 y que a la larga tendremos una meta firme en la cual sostenernos.
No existe la derrota, existe la prueba contundente que debemos volver a comenzar.