domingo, 5 de agosto de 2012

Y siento como la felicidad va quedándose atrás, como se desvanece dando lugar a la tristeza, a la desesperación.
Y quiero gritar, gritar fuerte, muy fuerte. Y solo puedo llorar. Lloro en silencio sin molestar a nadie,
lloro mientras una sonrisa llena de desilusión se dibuja en mi cara,
 mientras tu sonríes al otro lado de la cuidad sin saber el daño que puedes llegar a haber hecho.
Y tú sonríes justo en el momento en que sus labios se separan de los tuyos, sonríes y no te acuerdas de mí,
ni de todas las noches debajo de las estrellas, ni de todas las veces que juramos querernos para siempre.
 Sonríes al pensar en ella, y no hay nada más en tu mundo.